El deporte considerado como una “política palanca” de recuperación después de la COVID

Hace pocas semanas se ha publicado el estudio “Termómetro del Ecosistema del Deporte en España«, un informe elaborado por PwC y la Fundación España Activa. Este informe considera el deporte como una “política palanca” de recuperación después de la COVID.

Dicho informe es el resultado de un análisis de la realidad del ecosistema del deporte español y su futuro frente a la crisis de la COVID. Las condiciones creadas por la pandemia de la COVID-19 han aumentado la importancia de la actividad física y dicho informe destaca como el deporte puede servir de palanca de recuperación.  

Es evidente, que el mundo está experimentando un desafío extraordinario que ha alterado la vida de toda la sociedad (Organización Mundial de la Salud, 2020). El pasado 7 de octubre del 2020, se aprobó el plan España Puede: Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Dicho plan se basa en cuatro ejes de transformación: ecológica, de digitalización, cohesión social y territorial e igualdad de género. Y para poderlo aplicar se han diseñado diez palancas de trabajo. El deporte y la cultura es una de esas diez “políticas palanca”, con una dotación directa de recursos del 1,1%.   

El deporte y la cultura está considerada como una de las diez “políticas palanca” de recuperación después de la COVID, con una dotación directa de recursos del 1,1%.

El informe acentúa el protagonismo del deporte como palanca social de primer orden. Debido al gran impacto que tiene en innumerables aspectos que resultan clave para el funcionamiento de la sociedad en su conjunto: la educación, la salud, la innovación, la economía y la cultura entre otros. 

Deporte como palanca en la promoción de la salud

La práctica regular del deporte y ejercicio es una de las píldoras más eficiente para construir una sociedad más capaz, saludable y sostenible. Múltiples investigaciones han demostrado que realizar actividad deportiva es un instrumento clave de:

  • promoción y prevención de la salud,
  • ahorro en costes socio-sanitarios,
  • activación social y económica, y
  • contribución efectiva al desarrollo sostenible y a la conservación del planeta.

De hecho, en nuestro país el gasto anual previsto derivado de la inactividad física para el 2020 asciende a más de 1.800 millones de euros. Pues bien, como consecuencia de la reducción estimada de practicantes activos de deporte como consecuencia de la COVID-19 (14,1%), estos gastos anuales derivados de la inactividad física en el 2020 se incrementarían en 508 millones de euros, hasta alcanzar un total de 2.312 millones. 

Por ello, se incide en la importancia de la practica deportiva. Se considera el deporte como elemento fundamental para el bienestar físico y mental de los individuos y de las sociedades que conforman. Los beneficios de la actividad física para la salud son incuestionables y, la promoción del deporte es una prioridad en un país como el nuestro, en el que 52.000 muertes al año se deben al sedentarismo.

Deporte como palanca en la promoción económica

Además, de los efectos sobre la salud, el citado informe incluye diferentes análisis del impacto del gasto económico -directo, indirecto, tractor e inducidos-. Señalando que la industria deportiva en el 2018, contribuyó a generar una actividad económica de 39.117 millones de euros. Dato que equivale al 3,3% del Producto Interior Bruto (PIB) nacional. Por otro lado, la industria del deporte generó casi 414.000 puestos de trabajo, lo que equivale al 2,1% de la población ocupada en el país.

El estudio concluye con un planteamiento y un desafío al ecosistema del deporte. “El sector tiene que aprovechar esta oportunidad para promover una transformación fundamental en la forma en que los responsables políticos y el público perciban el valor y la contribución del ecosistema del deporte a los resultados sociales y económicos.”

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Categories: Noticias

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